MARIA DA GLÓRIA FERNANDES
Oficio: Artista plástica
País: Portugal
MARIA DA GLÓRIA FERNANDES
Maria da Glória Fernandes. Portugal ,19xx
Artista visual autodidacta, comenzó a pintar hace muchos años (2000) como una forma de expresar sus sentimientos.
Miembro de varias asociaciones de Arte.
Sin una especialización inicial definida, y demostrando una enorme pasión por el color y sus variaciones, sus inicios artísticos se desarrollaron a través de la pintura figurativa, evolucionando con el tiempo hacia la expresión surrealista
DISTINCIONES
- Menção honrosa III Festival Internacional de Pintura – cidade de Laboyos Colômbia
- Menção honrosa no I Salão CIALEC Córdoba Espanha
- Menção honrosa I Bienal Micro formato Sala AIRES – Espanha
- Menção honrosa na exposição de Arte postal Portugal Brasil São Paulo Brasil
- Menção honrosa na exposição Internacional desenho e pintura Portugal – Brasil 2007 Menção honrosa GRAU OURO Galeria Posto Turismo Nazaré – Sensitivity –
- Menção honrosa na 12ªBienal Luso-Brasileira de Artes plásticas – Galeria de exposições da casa de Portugal – São Paulo – Brasil
- Terceiro prémio – Concurso pintura ao vivo 2013 Galeria Magenta – Figueira da Foz
- PRÉMIO DE PRATA– Art Majeur Silver Award 2008/2009/2010/2011 Virtual Art gallery
La artista crea sus obras basándose en un pensamiento, un poema, una frase de un libro o simplemente en lo que siente al observar a los seres humanos: la humanidad en el dolor, el placer, la fe…
En el caso de María da Gloria, su trabajo en acrílico, su mezcla pausada y sentida de pátinas cromáticas en que cada una de ellas hay talladas cicatrices, arrugas, arañazos, erosiones, hilos, tableros de unos seres (fantasmas que se significan como tales y que entran en un juego unitario de necesidad interna y contenido expresivo) que entre nieblas y veladuras tienen un sentido vital y formal, emocional y mitológico y hasta clásico. Son casi todo ojos y rostros, los cuales, en una acción de transferencia, pasan a ser los nuestros y nuestra la angustia por percibirlos más allá del encuentro fugaz. Evidentemente, no estamos en presencia de esa conjugación de idea, desecho y vacío, tan exitosa actualmente, sino ante una muestra que incorpora una concepción estilística y un significado que aúna un honesto ejercicio plástico y una formulación vivencial muy nítida y de gran peso.
Gregorio Vigil-Escalera/N.D.ES. Crítico de Arte